El Corsario Negro

El libro El Corsario Negro en formato PDF. El libro El Corsario Negro en formato MOBI. El libro El Corsario Negro en formato ePUB. El libro fue escrito en 2004 por el autor Timothy Moy. Disfruta leyendo con el sitio web cdaea.es.
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INFORMACIÓN

FECHA 2011
NOMBRE DEL ARCHIVO El Corsario Negro.pdf
TAMAÑO DEL ARCHIVO 3,66 MB
ISBN 9788427201217
AUTOR(A) Timothy Moy
DESCRIPCIÓN

«Sobre la cubierta apareció el Corsario. Vestía su fúnebre traje; pero se había ceñido una espada muy larga, y puesto en el cinto un par de grandes pistolas y un puñal de los que llamaban los españoles de misericordia.» El Corsario Negro se prepara para la venganza.EMILIO SALGARI Emilio Salgari, nacido en Verona en 1862, fue uno de los escritores italianos de más éxito de su época. Sus relatos de aventuras en escenarios lejanos causaron furor entre sus contemporáneos, a pesar de que nunca pisara ninguno de aquellos fabulosos lugares.Estudió para ser capitán de navío en el Instituto Naval de Venecia pero no pasó de hacer unos viajes por el Adriático. Por esa época empezó a escribir. Publicó su primer relato en 1882 en una revista de Milán y poco después obtuvo su primer éxito literario.A pesar de lograr casi siempre grandes ventas y un gran número de fieles seguidores, su situación económica nunca fue buena a causa de unos contratos que enriquecieron a sus editores. Publicó más de ochenta novelas y un centenar de cuentos.A las dificultades para mantener a su familia y un ritmo de trabajo agotador, se le sumó la locura de su amada esposa, que tuvo que ser internada. Después de un intento de suicidio fallido, en 1911 Salgari se quitó finalmente la vida según un rito tradicional japonés.

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—Así es. Pero el Corsario Negro es un noble caballero y un noble que nunca falta a su palabra —contestó el capitán con voz solemne. —¡En ese caso, interrogue usted! Apenas el prisionero les hubo revelado que el Corsario Rojo seguía colgado en la Plaza de Granada, se pusieron en camino, marchando en hilera y llevando al español consigo.

—Así es. Pero el Corsario Negro es un noble caballero y un noble que nunca falta a su palabra —contestó el capitán con voz solemne. —¡En ese caso, interrogue usted! Apenas el prisionero les hubo revelado que el Corsario Rojo seguía colgado en la Plaza de Granada, se pusieron en camino, marchando en hilera y llevando al español consigo.

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